El mes de junio volveremos a salir a las calles de Madrid para manifestar que la democracia solo puede sostenerse sobre la voluntad del pueblo. Por eso, exigimos una República que garantice igualdad, libertad y derechos para todas y todos, sin privilegios heredados ni instituciones que queden fuera del control ciudadano.
La Constitución actual mantiene la inviolabilidad y la irresponsabilidad del jefe del Estado, principios incompatibles con una democracia real donde toda persona debe rendir cuentas ante la ley. La Monarquía conserva un modelo antidemocrático, patriarcal y militarista que no representa a la sociedad diversa, igualitaria y pacífica que aspiramos a construir.
Hoy, cuando crecen la propaganda bélica, el rearme y el incremento del gasto militar, defendemos la movilización por la paz. La paz es un derecho básico de los pueblos; ninguna nación debería padecer guerras ni agresiones. Decimos no a la guerra a la vez que exigimos la salida inmediata de España de la OTAN y afirmamos que una República del siglo XXI debe ser garante de la convivencia, la cooperación y la amistad entre los pueblos.
La República que reclamamos no implica solo un cambio de forma de Estado, sino un nuevo modelo económico y social al servicio de lmayoría social. Una República como solución a los problemas y necesidades de la gente, que no solo “promueva” sino que garantice los derechos fundamentales: empleo estable y sueldo digno, vivienda, servicios públicos (sanidad, educación, pensiones, cuidados…), medidas estructurales contra la carestía de la vida, igualdad real entre mujeres y hombres y una vida sin explotación ni represión.
Frente al poder concentrado en una minoría privilegiada -la oligarquía que manda sin presentarse a las elecciones y frena la soberanía popular- defendemos un país donde el pueblo decida su presente y su futuro de forma libre y democrática.
Necesitamos una República que instaure una democracia plena, íntegra, transparente, laica y participativa, y que frente al avance del fascismo afiance las libertades civiles y los derechos políticos de la ciudadanía y los pueblos del Estado.
Por todo ello, afirmamos que la contradicción entre monarquía y democracia es insalvable. La salida a esta crisis de legitimidad es abrir camino a una República para la paz, construida desde la participación ciudadana, la justicia social y la defensa firme de los derechos humanos.
Es tiempo de paz, vivienda y servicios públicos.
Es tiempo de que el pueblo sea soberano y pueda decidir.
Es tiempo de República.
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La tercera Marcha Republicana estatal tendrá lugar en Madrid el 13 de junio de 2026.

