domingo, 1 de noviembre de 2026

LLAMAMIENTO A LA HUELGA GENERAL

Por una VIVIENDA asequible

Por unos SALARIOS dignos

Por el control de los PRECIOS

Por unos SERVICIOS PÚBLICOS de calidad 

La mayoría social trabajadora se está empobreciendo. No es un fenómeno natural: tiene responsables y beneficiarios. El acceso a la vivienda nos cuesta la vida, los alquileres se comen nuestros salarios, la cesta de la compra no para de subir, los sueldos ya no dan para una vida digna y los servicios públicos se deterioran. Mientras los beneficios de una minoría, la oligarquía, siguen creciendo de forma escandalosa.

 

Por eso los colectivos de inquilinas e inquilinos, los sindicatos de clase y numerosos movimientos sociales han convocado una Huelga General el próximo 11 de noviembre. Huelga en el trabajo, en los centros de estudio, en los cuidados y en el consumo. 

Desde el Encuentro Estatal por la República, espacio unitario y plural del movimiento republicano, nos sumamos a esta convocatoria y hacemos un llamamiento a la ciudadanía a participar masivamente en esta movilización popular. 

Porque la república que reclamamos no es solo una democracia plena, participativa, austera, íntegra y transparente sino también un nuevo sistema económico y social antioligárquico que conlleve el progreso real de mujeres y hombres libres e iguales: empleo estable y salarios y pensiones dignos, vivienda asequible y habitable, medidas estructurales contra la carestía desorbitada de la vida, servicios públicos (sanidad, educación, cuidados, transportes, protección social y ambiental) de calidad y presente y futuro para la juventud. 

Una Huelga General se organiza antes del día de la convocatoria. Se construye hablando con la gente. Compartiendo nuestras preocupaciones, porque los problemas que vivimos no son individuales y organizándonos para defender y luchar por lo común. Y cuando nos unimos y organizamos tenemos la fuerza necesaria para cambiar las cosas. 

La Huelga General del 11N no es solo laboral, va mucho más allá, es también cívica y social. Por eso hay que construirla también en nuestros barrios y pueblos, en las calles y en los espacios que compartimos cada día. Que se hable y se organice la huelga en el trabajo, en el centro de estudio, en el barrio y en cada espacio comunitario de nuestros pueblos y ciudades. 

El 11 de noviembre lo paramos todo.

Compañeras, compañeros, ¡a la Huelga General!